martes, 22 de marzo de 2022

Y poco a poco me voy deshaciendo
de las capas, de las pruebas de este amor,
de los motes cariñosos,
de las cosas que dejastes en mi casa.

Y te veo en cada pareja de las series
que se miran como te miro
que se acarician como yo te acaricio
esa carita tan linda que tienes.

Digo adiós a este amor
y, aunque tenga esta tristeza en mi corazón,
dejaré de mostrártelo y dejaré de dártelo
hasta que vuelva a ser mío de nuevo.

Es hora de recoger,
de ponerlo todo en su sitio como estaba
y en todo ello yo me llevo algo de ti
y tú te llevas algo de mí
y ambos somos mejores por ello.

Quiero vivir este final igual de consciente 
que viví el inicio. 
Quiero sentir la fuerza de mis sentimientos.
Sentir mucho es muy intenso,
pero eso también es una gran experiencia
y es la única forma de vivir que tengo.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Odio


"Somos amigos, deberíamos conocernos más"
Déjame conocer tus entrañas y llenarlas de piedras.
Dicen que el rio se lleva tus penas
Si te ahogo en él, ¿me olvidaré de ti?

Estoy harta de morder sal
de ahogar gritos en sollozos
de quemarme el pecho de tanto odio.

Ojala tus mentiras se transformen en brea,
podría prenderla con una mirada. 
Si solo pudiera matarte con una mirada…
Aun así creo que preferiría un bate de beisbol.

Cuántos golpes habría dado si supiera que te hago algún daño.
Pero no, solo me lo hago a mi
y aprieto los dientes y me caliento la cabeza
con todos los escenarios.
Los que han pasado, en los que yo soy víctima.
Los que imagino, en los que yo soy verdugo.

Si pudieras sentir esta llama que tengo dentro, 
si pudieras sentir la mitad del dolor que yo siento
tu traición no fue solo a mi cuerpo, fue también a mi confianza,
fue también a mi cariño 

Deberías estar de rodillas llorando
pidiendo perdón y suplicando,
mientras yo cojo impulso con el bate hacia tu cabeza.

Tu pecado ha envenenado capa por capa mi ser
tengo negras las entrañas
tengo bilis en la boca
la lengua dormida y el pecho en llamas

Deberias ser tú, 
con las entrañas negras,
con bilis en la boca,
con llamas en el pecho y la lengua dormida 

Deberías ser tú quien tenga estas palabras
de piedra colgadas al cuello
enterradas en el corazón,
este peso que te ancla al pasado

Estas palabras que cuando intento decirlas
me ahogan 
estos pensamientos que me ciegan
estos recuerdos que no deberían estar ahí
que me traicionan

Por qué me he traicionado,
por qué me has traicionado

Págame tu deuda con tu sangre
con tu bilis, con tu saliva
págame con tu llanto
págame con tu culpa

Págame con tu alma de arena y ceniza
con tu lengua, con tus ojos
con tus manos negras y quemadas
con tus pies en fragmentos de baba
Págame todo lo que tengas
lo que debes, y todo lo que quieres.

Págame porque soy monarca de este dolor
Soy ángel vengador,
perra del infierno
y vengo a partirte en dos

lunes, 22 de noviembre de 2021

Ojos verdes tras gafas verdes

Vísteme con esa mirada de artista bohemia
que captura alma y vida 
con un parpadeo de su cámara.
Allí donde la calle se viste de cotidiano
quizás la veas en algún reflejo,
un espejismo de luz y sombra mira 
tras los cristales
en gama de blanco y negro.

No me mires así que me pongo nerviosa,
me crea curiosidad la curva de tu boca,
la suavidad de tu piel me pide que la toque,
el sol en tu mirada

Con mi música esta fiera se amansa,
ven que te canto una nana,
niña de mi calma, musa de mi desvelo,
déjame acariciarte la espalda, el pelo,
esa boca de fresa y pomelo,
mirada de musgo tierno.

martes, 27 de abril de 2021

He acabado apreciando los días de mucha lluvia

He acabado apreciando los días de mucha lluvia. Cuando hay grandes tormentas y llueve a raudales, e incluso a veces truena. Siempre me han gustado las tormentas con truenos.

La luz es apagada y oscura y da un ambiente que invita a estar dentro de casa, concentrada trabajando; o reflexionando sobre cosas intensas, pero calmadamente.

Incluso abrir las ventanas no me importa. Entra el frescor mojado, te revitaliza de cierta forma, y no hace tanto frío.

Son días de calma y reflexión.

También he llegado a apreciar las duras lecciones. Cosas difíciles de sacar, pero que te liberan de un peso. También son días de llorar, y ya estoy aprendiendo que llorar es bueno. después de reflexionar me siento más fuerte. Siento el trabajo, como ese agradable cansancio que viene después de hacer deporte, aunque hayas tenido que sufrir por el camino.

Es agradable deshacer los nudos. Pierden la tensión, liberan el dolor y traen calma y conocimiento sobre una misma.

lunes, 2 de noviembre de 2020

No tienes derecho a mí

Estaba leyendo una página muy interesante (The Underargument) donde se recogen historias inspiradoras de mujeres. Leía un escrito sobre la forma de vestir, la sexualidad y lo que tiene que decir la sociedad sobre todo ello. Me hace pensar en mi propia experiencia como mujer, en este momento.

Me he encontrado a veces en conflicto a la hora de vestirme para salir, sobre todo si estoy saliendo con un chico. El querer vestirme para sentirme guapa, a gusto y bien conmigo misma, pero no demasiado arreglada para que la persona con la que estoy no lo interprete como una invitación. 

Es frustrante sentir que tu cuerpo no es tuyo, que la gente se piensa que lo vistes para ellos, como un escaparte, y que según lo que lleves estás dando un permiso implícito a que se acerquen a ti. Es exasperante no poder vestir como una quiera sin tener que tener en cuenta posibles atenciones indeseadas. 

Al final es más fácil bajarle el tono, pasar desapercibida, volverte invisible. Porque a veces no tengo energía para lidiar con esos temas. Porque todavía no me siento lo suficientemente fuerte para hacerlo. Y aún cuando he tenido todo el cuidado, sigue pasando, y me siento vulnerable y eso me enfurece. Pero después. Cuando ya ha pasado el conflicto, y lo he dejado pasar y no he querido montar un pollo. Cuando llego al coche y me persigue esa incomodidad de lo sucedido, esa repugnancia. Ahí es cuando llega la ira. Por no haber hablado. Haber dicho: "EH, qué te crees que estás haciendo. Yo no te he dado permiso para que dispongas de mí cuerpo como a ti te venga en gana y desees. Si no vas a tratarme con respeto, no esperes volver a tratar conmigo". Me enfurece el haber considerado en ese momento que era más importante mantener la compostura y el agrado de esa persona hacia mí, que respetarme a mí misma, honrando mis deseos y necesidades y poniendo límites a lo que me está incomodando. Me encolera haber tenido miedo de alzar la voz, de decir lo que mi cuerpo está gritando. "Apártate de mí. No tienes derecho a mí".

No voy a permitir eso. Voy a encontrar esa fuerza en mí. Para alzar la voz. No siempre va a ser fácil, a veces no tendré la energía, y hay muchas barreras que romper, muchos malos hábitos y creencias. Pero lo voy a conseguir, voy a seguir trabajando para ello. Porque no voy a volver a faltarme al respeto. Iré aprendiendo lo que haga falta.

La energía que gasto en pensar en lo que pensarán los demás, la reservaré para sentirme potente, fuerte, diosa con lo que lleve. Y afrontar lo que ello me traiga, teniendo clara mi verdad. Y quien se crea con derecho a mí, ya puede estar preparado, porque esta vez no me voy a quedar callada.

martes, 21 de julio de 2020

A Laura


Oh Laura, bella Laura,
loca, tierna, divertida,
linda niña que dormida,
sueña que baila en la Luna.

Ojos de cielo estrellado,
cuerpo de dunas de arena,
ríe sin prisas, sin pausas, sin penas,
espíritu libre, alegría en vena.

 

Clinex

Un pañuelo blanco en mi mano tengo,
arrugado, tierno, clinex de contrabando,
lo llevo encima por si lloro o canto,
y no tengo en tanto ninguna canción.

¿Quiere mi pañuelo algún amigo, 
algún viajero? Algún niño perdido
en busca de un botín.
Pirata de pega con pata de palo,
con mocos y hierba y tierra en las manos.

Que tome el que quiera mi clinex limpito
y limpie sus penas y quede
todo bonito.

Quisiera escribir sobre la tierra en mí, sobre la madre-mujer-creadora de todo  en mí, recuerdos latentes que no son míos  pero me pertenece...