martes, 16 de enero de 2018

Los Edificios Viven Enamorados

Los edificios viven eternamente enamorados.
¿De qué? Nadie lo sabe.
Quizás de las nubes,
que ruedan en sus ventanas.
Quizás de la tierra,
que sostiene sus raíces.
Quizás de las misma personas,
que van y vienen, hormigueando,
creando ese sentimiento en sus barrigas.
Y solo cuando dejan de amar
se marchitan, se derrumban, se petrifican.
El amor los hace inmortales.

Las Farolas Son Falsos Profetas

Las farolas son falsos profetas.
Se sostienen en lo alto
y pretende iluminarte el mundo,
cuando la verdadera luz
está esperándonos allá arriba, en el cielo,
más allá de lo que nuestros ojos imaginan.

Definiendo Identidades

¿Qué es una cosa
además de ser objeto?
¿Qué significado contiene
más allá de sí mismo?
¿Qué identidad representa,
qué matiz, qué contexto?
¿A quién toca,
a quién conmueve y seduce?
¿A quién alegra y recuerda?
¿A quién mata?

Una pregunta y una respuesta.
O mil.
Responde tú.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Diario - 14 de Diciembre de 2017 (18:30)

Parece viernes ya. He afrontado el último día de este trimestre. Por fin! Ya ha llegado ese día en el que he estado pensando y esperando tanto tiempo.

Me he mantenido muy positiva toda esta semana. Me alegro de las críticas que he recibido y del trabajo que he hecho. Estoy orgullosa de todo lo que he aprendido y mejorado desde que empecé, el 2 de Octubre, hace 2 meses y pico.

La carrera me va gustando más, me voy viendo más capaz de realizarla. También me siento mucho más cómoda con la gente. Tenemos nuestro pequeño santuario en la cafetería de al lado, donde vamos a comer, a hablar y relajarnos un poco, alejados del ruido y del trabajo que nos espera de vuelta en la uni. Realmente te sientes como en casa allí.

Me gustaría utilizar este diario para lo que debía ser en un principio: un Cuaderno de Gratitud. En un día como hoy tengo muchas cosas que agradecer.

Agradezco haber pasado ya los face to face y que hayan salido satisfactorios. El haber podido terminar todos los proyectos a tiempo y decentemente. Al terminar y salir por la puerta había un agradable fresquito. La oscuridad era tenuemente iluminada por las luces de Navidad en los árboles. Ha sido una imagen y una sensación super bonita.

Agradezco todo lo que he aprendido este trimestre y las relaciones que he hecho. Doy gracias por haber encontrado esta escuela, con este ambiente y esta localización y que me va a hacer avanzar en una buena dirección.

Siento que ya he superado esa melancolía y depresión por Canadá y que también tenía al principio de la carrera. Ya no más lágrimas por eso, ya solo levantarse y seguir adelante.

He crecido mucho en muchos sentidos. Con el Gato estoy explorando una nueva faceta de mí misma que, a pesar de las dudas y los baches, creo que es algo muy bueno en mi vida, algo que tenía que ocurrir para seguir creciendo y avanzando.

Mi relación con mi hermana me encanta. Es un gran apoyo y me gusta mucho hablar con ella, reflexionar y que me cuente cosas. Ayudarla y compartir vida.

He empezado a hacer ejercicio. (Aparte de correr para coger el bus XD) Estoy haciendo la tabla de ejercicio de Millán. Y tengo varios proyectos para mejorar mi vida.

Siento que estoy más presente en el mundo, más consciente de las posibilidades que me brinda la vida. Controlo mejor lo que hago, lo que pasa a mi alrededor y hacia adónde me dirijo.

Hay muchas cosas que hacer, muchos proyectos: El carnet de conducir, por favor, necesario, mucho. Y cosillas por ahí. Ya puedo ponerme a pensar sobre todo lo que quiero hacer. Hoy descansaré simplemente, un bien merecido descanso.


miércoles, 13 de diciembre de 2017

Diario - 13 de Diciembre de 2017 (9:53)

Escribo de nuevo desde el bus, de camino a la uni. Me mola aprovechar estos momentos para actualizar, sobre todo porque de todas formas en el bus siempre me pongo a pensar. Me gusta mucho, se siente como en casa cuando no hay mucha gente. Y el trayecto se ha convertido en una pausa obligatoria en mis frenéticos días.

Lo disfruto sobre todo por las mañanas, cuando el sol entra por los ventanales y me calienta y me recarga de energía tranquila y positiva. Los de la noche se hacen un poco largos, porque tengo que llegar a casa y ponerme a hacer cosas. [...]

Una de las cosas en las que no puedo evitar pensar en el bus es el Gato. Doy muchas vueltas en mi cabeza, lo pienso demasiado. Por eso no quiero escribir mucho sobre ello.

Por él estoy bien, pero también estoy mal. No sé qué es lo que siento realmente por él. Ojalá pudiese diferenciar lo que pienso que siento (lo que está influenciado por lo que me han enseñado que es el amor y de cómo serían las relaciones), de lo que realmente siento; y eso a su vez, de lo que yo pienso que debería sentir, por ser yo tan abierta de mente, por esa imagen de mí misma a la que quiero llegar.

Me gustaría poder dejarme llevar, ser como el agua o el viento, e ir de aquí para allá, dando vida, viajando caprichosamente. Dejar que las relaciones se desarrollen de forma natural, sin forzar, sin poner limitaciones u obligaciones. Y lo del Gato, es ese tipo de relación que yo pensé que quería, que pensé que es lo mejor. Yo siendo ese tipo de persona que tiene ese tipo de relaciones.

Con 'ese tipo de relaciones' me refiero a relaciones abiertas, no exclusivas. Para mí significa libertad, mente abierta, natural, bohemio. Tiene todas esa cosas a las que yo aspiro.

El único problema es que no sé si es para mí. No sé si realmente yo soy ese tipo de persona y puedo encontrarme cómoda y segura en una relación así.

Mi mayor problema es ese: la inseguridad. El no saber por qué le gusto, por qué me desea, por qué ahora. Qué es lo que quiere o espera de mí, qué estoy haciendo bien y qué estoy haciendo mal. Y también las inseguridad de decir: ¿realmente no me importa que piense en otras chicas , que le pongan cachondo o se tire o haga cosas con otras personas? Y realmente, ¿no debería importarme o sí? Que le pongan otras chicas no quiere decir que yo no le ponga.

Mi problema es saber qué quiero yo de todo esto. Poner en claro mis intenciones y mis deseos. Ordenar mis pensamientos para poder aclarar mis sentimientos.

En realidad si hiciese caso a mi intuición tendría todas las respuestas a mis preguntas sobre el Gato. Porque yo le conozco mucho en realidad. Entiendo cómo piensa y por qué hace las cosas. Solo que me empeño en no hacerle caso a esa parte de mi cabeza que me dice las cosas para así poder seguir creyéndome mis propias historias. Manteniéndome en una duda donde todo sigue siendo posible.

sábado, 14 de octubre de 2017

Muero en el infierno del recuerdo

(para leer en voz alta)

Muero en el infierno del recuerdo.
Cielo y suelo fueron solo términos.
Hiervo a fuego lento,
tiempo al tiempo.
Siento el eco de tus pensamientos,
bebo del suero de los sueños.
Hielo en tus besos,
desierto entre mis dedos.
Duermo y pienso, preso del intelecto.
Perro fiero y tierno
con el dueño de sus deseos.
Duelo eterno de los sentimientos.
Siento y sueño y pienso y muero.
Cuervo negro, vuelo atento.
Siembro los lamentos, cientos.
Cuento al viento los hechos
que dejo en el viejo templo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Diario - noche del 5 de Septiembre de 2017 (3:29)

Me doy cuenta de que es super tarde y que probablemente no debería estar haciendo esto, pero ahora es un buen momento como cualquier otro. Además, llevo mucho sin escribir. E igual que siempre, no recuerdo lo que ya he contado y lo que no, así que, también siguiendo la costumbre, me voy a poner a hablar de lo que me parezca oportuno, de cosas y personas de las que doy por hecho un conocimiento previo sobre ellos y esperando que me acuerde de todas las cosas que no he escrito que han pasado para que esto tenga algún sentido cuando lo vuelva a leer años después.

Creo que esta entrada de mi diario la estoy haciendo porque me apetece escribir y me gusta llevar constancia con esto del diario y hacer alguna entrada de vez en cuando aunque sean tan mierda como esta. Lo que me pasa también es que, como muchas veces pasa, hay tantas cosas que contar... y tan pocas ganas de hacerlo... de rememorarlo y dar detalles y poner lo que sentí y todas esas cosas por las que se supone que escribo este diario. Eso de crear un registro escrito de mis vivencias que harán reflejo de mis años de aprendizaje, descubrimiento y crecimiento personal que atesoraré en mis años venideros, pudiendo rememorar todos esos bellos momentos que ya soy muy vieja para poder revivir.

O lo que es más probable, para poder reírme de las estupideces que hacía y pensaba cuando tenga algo más de criterio y sentido común.

Y así estoy, en la recta final de mis 18 años. Tranquilos, es solo la circunstancia del momento, no es que esté ya mal de la cabeza. Solo un poco. Pero lo normal.

Y ahora me pregunto si debería continuar este sinsentido o darme un respiro e irme a dormir. Una yo del futuro le está haciendo un 'ya pasó' a mi yo del presente y aconsejándole la segunda opción. Creo que voy a hacerle caso y dejaré esto para un día más cuerdo y más productivo.

Adiós amigos.

(Y me he dejado la manta en la cocina.... Mierda.
No voy a ir a por ella.)

Quisiera escribir sobre la tierra en mí, sobre la madre-mujer-creadora de todo  en mí, recuerdos latentes que no son míos  pero me pertenece...