martes, 22 de marzo de 2022
viernes, 10 de diciembre de 2021
Odio
lunes, 22 de noviembre de 2021
Ojos verdes tras gafas verdes
martes, 27 de abril de 2021
He acabado apreciando los días de mucha lluvia
He acabado apreciando los días de mucha lluvia. Cuando hay grandes tormentas y llueve a raudales, e incluso a veces truena. Siempre me han gustado las tormentas con truenos.
La luz es apagada y oscura y da un ambiente que invita a estar dentro de casa, concentrada trabajando; o reflexionando sobre cosas intensas, pero calmadamente.
Incluso abrir las ventanas no me importa. Entra el frescor mojado, te revitaliza de cierta forma, y no hace tanto frío.
Son días de calma y reflexión.
También he llegado a apreciar las duras lecciones. Cosas difíciles de sacar, pero que te liberan de un peso. También son días de llorar, y ya estoy aprendiendo que llorar es bueno. después de reflexionar me siento más fuerte. Siento el trabajo, como ese agradable cansancio que viene después de hacer deporte, aunque hayas tenido que sufrir por el camino.
Es agradable deshacer los nudos. Pierden la tensión, liberan el dolor y traen calma y conocimiento sobre una misma.
lunes, 2 de noviembre de 2020
No tienes derecho a mí
Estaba leyendo una página muy interesante (The Underargument) donde se recogen historias inspiradoras de mujeres. Leía un escrito sobre la forma de vestir, la sexualidad y lo que tiene que decir la sociedad sobre todo ello. Me hace pensar en mi propia experiencia como mujer, en este momento.
Me he encontrado a veces en conflicto a la hora de vestirme para salir, sobre todo si estoy saliendo con un chico. El querer vestirme para sentirme guapa, a gusto y bien conmigo misma, pero no demasiado arreglada para que la persona con la que estoy no lo interprete como una invitación.
Es frustrante sentir que tu cuerpo no es tuyo, que la gente se piensa que lo vistes para ellos, como un escaparte, y que según lo que lleves estás dando un permiso implícito a que se acerquen a ti. Es exasperante no poder vestir como una quiera sin tener que tener en cuenta posibles atenciones indeseadas.
Al final es más fácil bajarle el tono, pasar desapercibida, volverte invisible. Porque a veces no tengo energía para lidiar con esos temas. Porque todavía no me siento lo suficientemente fuerte para hacerlo. Y aún cuando he tenido todo el cuidado, sigue pasando, y me siento vulnerable y eso me enfurece. Pero después. Cuando ya ha pasado el conflicto, y lo he dejado pasar y no he querido montar un pollo. Cuando llego al coche y me persigue esa incomodidad de lo sucedido, esa repugnancia. Ahí es cuando llega la ira. Por no haber hablado. Haber dicho: "EH, qué te crees que estás haciendo. Yo no te he dado permiso para que dispongas de mí cuerpo como a ti te venga en gana y desees. Si no vas a tratarme con respeto, no esperes volver a tratar conmigo". Me enfurece el haber considerado en ese momento que era más importante mantener la compostura y el agrado de esa persona hacia mí, que respetarme a mí misma, honrando mis deseos y necesidades y poniendo límites a lo que me está incomodando. Me encolera haber tenido miedo de alzar la voz, de decir lo que mi cuerpo está gritando. "Apártate de mí. No tienes derecho a mí".
No voy a permitir eso. Voy a encontrar esa fuerza en mí. Para alzar la voz. No siempre va a ser fácil, a veces no tendré la energía, y hay muchas barreras que romper, muchos malos hábitos y creencias. Pero lo voy a conseguir, voy a seguir trabajando para ello. Porque no voy a volver a faltarme al respeto. Iré aprendiendo lo que haga falta.
La energía que gasto en pensar en lo que pensarán los demás, la reservaré para sentirme potente, fuerte, diosa con lo que lleve. Y afrontar lo que ello me traiga, teniendo clara mi verdad. Y quien se crea con derecho a mí, ya puede estar preparado, porque esta vez no me voy a quedar callada.
martes, 21 de julio de 2020
A Laura
Clinex
Quisiera escribir sobre la tierra en mí, sobre la madre-mujer-creadora de todo en mí, recuerdos latentes que no son míos pero me pertenece...
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Sé mi luna y yo seré tu sol. Dame guerra y grito y canto, yo traeré la paz a tus batallas y a tu llanto. Dame poesía en las noches en que...
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Podríamos decir que nadie se atreve a asegurar qué será. La introducción había salido indemne de toda limpieza. El delito, oculto en ...
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Quiero llenarme de ti los sentidos. 2014